Disponemos de una red de Coachs para poder proponerle las soluciones que más se adecuen a sus necesidades, pudiendo
escoger al que mejor se adapte a sus requerimientos.
Descríbanos sus necesidaes y contexto de la demanda y así le garantizaremos una perfecta sintonía en el Procesos de Coaching.
¿Qué es el coaching? ¿En qué consiste?
De forma muy esquemática: el Coaching es un método de formación cuyo objetivo es el desarrollo personal y/o
profesional del Coacheé mediante el asesoramiento y la guía del Coach.
Los ítems que pueden ser mejorados mediante Coaching se refieren esencialmente a hábitos y actitudes, más que a
aptitudes y conocimientos técnicos.
En cuanto al desarrollo metodológico, existen casi tantos tipos de coaching como coaches. No obstante, y a modo de
ilustración, el Coaching se desarrolla generalmente a través de un conjunto de sesiones.
Las primeras tienen como objetivo llegar a un acuerdo acerca de qué aspectos concretos se han de mejorar.
A continuación, se establece un Plan de Mejora.
En las diferentes sesiones, el coach ayuda al coacheé a pensar y a tomar decisiones: en ningún caso el coach
toma decisiones por el coacheé, ni juzga sus comportamientos o acciones.
¿Cuánto tiempo dura un proceso de coaching?
No se puede establecer un período “estricto” pero, normalmente, entre los 6 y los 12 meses es recomendable
hacer algunas sesiones de Coaching de balance, es decir, sesiones en las que se revisen los objetivos propuestos,
los logros, los obstáculos, etc.
Esta es una de las razones por las que es tan necesario establecer, en las primeras sesiones, un Plan de Mejora con
objetivos, modos de lograrlos y fechas aproximadas de logro.
¿Cómo puedo saber si un coach es adecuado o no?
El coaching, por estar basado en una interacción personal en la que se pueden llegar a tratar aspectos muy profundos,
puede resultar muy útil o frustrante, según los parámetros que guíen la relación.
Es muy importante, por tanto, asegurar la conveniencia del coach. Desde un punto de vista estrictamente profesional.
Un buen coach viene avalado por su trayectoria profesional: este es un dato que siempre ha de preguntarse antes de
iniciar un proceso de coaching. Pero, además, puede ocurrir que, a pesar de tener una irreprochable experiencia
profesional, coach y coacheé no se entiendan por cuestiones estrictamente personales: en este caso, lo más adecuado
es no contratar el servicio o, en su caso, dejarlo.
El coach debe inspirar confianza y seguridad: si no es así, vale más buscar a la persona adecuada.
Por último, es recomendable huir de aquellos coaches que prometen logros inverosímiles en un tiempo record, que no
quieren establecer previamente un compromiso explícito o que, por lo que sea, plantean dudas al coacheé potencial
acerca de su profesionalidad.